Casa en el Mediterráneo

Marbella

junio de 2014

Esta vivienda de verano, situada a orillas del Mar Mediterráneo en la costa Marbellí, es el resultado de la unión de dos viviendas colindantes a través de sus salones. La vivienda dispone de cinco dormitorios con cuarto de baño y vestidor incorporados, una amplia terraza y un gran espacio que incluye la cocina, el office, el salón y el comedor.

 

Este espacio atraviesa diagonalmente la vivienda estructurando todo el funcionamiento de la casa. El office es el corazón de la vivienda.  Es la recepción y el punto de encuentro entre salón y cocina. Abrazado por un banco corrido de madera de roble a un lado y una gran caja de madera de manzano en el otro, es el lugar ideal para desayunar, elegir el vino o recibir a un invitado… Detrás de este gran armario se encuentra la cocina. Un espacio amplio en el que predomina el color blanco de la isla y la bancada. Un gran ventanal ilumina la cocina desde el sur, la luz penetra reflejándose en el blanco de los muebles y en la madera de roble del suelo, creando un agradable ambiente cálido y luminoso.

 

El salón y el comedor, separados por una estantería, forman una única estancia. Los muebles, de gran tamaño, están distanciados entre sí para crear una mayor sensación de amplitud. Tan solo vaporosas cortinas de lino separan este espacio de la terraza. Una terraza que abarca todo el frontal de la vivienda, dando acceso al jardín a tres de los dormitorios. Sobre su suelo de madera de Ipe se colocan sofás y mecedoras de mimbre, combinados con coloridos cojines que contrastan con el verde claro del jardín.

 

Se trata de un proyecto de interiorismo desarrollado en colaboración con Sagaseta y Pedro Peña. El sofisticado diseño del mobiliario unido a una arquitectura sobria y respetuosa con el entorno hacen de esta vivienda un hogar fresco y espacioso, perfecto para los calurosos meses del verano Marbellí.