Blog  Clásicos de arquitectura

Hollyhock House, 1921

16 Dic 2015

Los grandes maestros de la arquitectura son capaces de encontrar la inspiración en cualquier fuente o idea. El maestro de los maestros, Frank Lloyd Wright, se inspiró en los antiguos templos mayas para diseñar varias casas que construyó al comienzo de década de los años 20; la más sugerente de todas ellas es la que presentamos en este artículo: la Hollyhock House construida en 1921 en la ciudad de Los Angeles.

Resulta sorprendente el modo en que el genio Wright reintepreta en clave moderna aquellas arquitecturas antiguas, tan pétreas y pesadas. Construyendo en hormigón armado in situ y también con bloques de hormigón pre-fabricado, una técnica sumamente avanzada para aquel entonces, el arquitecto genera una vivienda introvertida, de enorme riqueza interior. Su imagen externa, como ocurría con las pirámides y templos mesoamericanos, es cerrada, defensiva y misteriosa; complementada, eso sí, con ciertos motivos decorativos también de inspiración primitiva. El espacio interior, en cambio, es complejo, cálido y sumamente sugerente: distintas alturas y materiales se mezclan en espacios de gran continuidad. Es, precisamente, esa continuidad espacial el punto de mayor modernidad en el proyecto: Wright no recurre a tabiques ni a puertas a la vieja usanza. La distinción entre un espacio y otro se produce mediante recursos como cambios de altura, pequeños giros o variaciones dimensionales; logrando así una magnífica fluidez en esos interiores.

El arquitecto americano, con creaciones como ésta, lograba revolucionar la arquitectura de su momento, sorprendiendo a todos sus seguidores o incluso imitadores: la fuerte influencia de la arquitectura japonesa en muchas de sus obras, la  inspiración  neomaya de estas casas o bien el  marcado  aspecto futurista de museos como el Guggenheim u oficinas como la Johnson Wax… Obras que pese a ser modernas, tenían una potente vinculación cultural gracias a esas fuentes de inspiración tan claras. Siempre innovando, Wright debería ser una referencia para todos los arquitectos; para nosotros, desde luego, lo es.