Blog  The architectorialist

Peter Eisenman

28 Feb 2015

A sus 82 años, el arquitecto norteamericano Peter Eisenman sigue trabajando sin descanso: construye, diseña, escribe e imparte clases. Las mismas actividades que viene realizado desde los años 60, cuando se doctoró en Cambridge y fundó el influyente “Institute for Architecture and Urban Studies” de Nueva York.

Siempre ha sido un arquitecto  singular, algo excéntrico quizás, y extremadamente inteligente. La forma es para Eisenman el aspecto más importante de la arquitectura: llegó, incluso, a afirmar que la forma es el único criterio para el arquitecto; y que las estructuras, la construcción, las instalaciones o la función son elementos totalmente secundarios en el diseño. Es por esta razón que sus edificios -sean pequeñas casas o grandes centros- se muestran siempre como juegos puramente formales, casi como esculturas. Como piezas singulares y autónomas, que podrían situarse en cualquier lugar.

Esa misma obsesión por la forma probablemente sea el motivo que le ha llevado siempre a cuidar extremadamente la imagen de sí mismo que “muestra” ante el publico: el personaje “Eisenman”, siempre elegante y misterioso, es inseparable de las gafas redondeadas; de la pajarita; y de los tonos oscuros en sus atuendos, en evidente contraste con su pelo cano.

En la fotografía que mostramos, Eisenman  aparece en primer plano, situado en la izquierda. Le acompañan dos grandes arquitectos del panorama español: Javier Carvajal, situado en el centro, y un joven Alberto Campo Baeza, en la derecha. La imagen fue tomada en una visita que Eiseman realizó a la ETSAM de Madrid, a finales de los 70. Curiosa la instanténea: Los tres maestros sonríen, seguramente  pronunciando sabias frases sobre arquitectura, en un chapucero ingles -Carvajal y Campo Baeza- o en un nulo castellano -Eisenman.