Blog  Clásicos de arquitectura

Casa en Muuratsalo, 1953

31 Dic 2014

El maestro Alvar Aalto (1898-1976) construyó en 1953 una casa experimental para utilizarla como lugar de retiro y de descanso. Eligió para ello un entorno muy especial: un pequeño terraplén en la isla de Muuratsalo, en Finlandida. Una zona boscosa, muy natural, totalmente inhabitada, a la cual sólo se podía acceder navegando.

El arquitecto finlandés utilizó el proyecto para experimentar con materiales naturales, en especial con el ladrillo. Pero esta razón, el punto más interesante de la casa es el patio en torno al cual se organiza el proyecto. Es un patio de entrada, con una zona para encender un fuego en el centro, configurado todo él mediante el ladrillo. Tanto las paredes como el suelo o las fachadas de la vivienda que vuelcan al patio se construyen con ladrillos caravista que se combinan generando numerosas texturas. Todo el patio es un juego de texturas de cerámica, tan plástico, tan sugerente, que el espacio adquiere un toque casi mágico.

De hecho, es el único espacio exterior donde el ladrillo mantiene su color natural. En el resto de fachadas éste se pinta en blanco, y ello sirve, de nuevo, para enfatizar el patio como el espacio singular.

En definitiva, fuego y cerámica roja en el patio; ladrillo blanco en las fachadas exteriores y también dentro de la vivienda, donde, además, la madera adquiere protagonismo. Un perfecto juego de materiales para una pequeña casa de descanso y retiro también perfecta.