Oniria Workspace

Pamplona

Julio 2018

El proyecto se configura como una constelación de cuerpos orgánicos y curvos que, gracias a su posición y a sus formas, generan los distintos espacios.

Se trata de un centro de trabajo para una consultoría de empresas que buscaba renovar su ámbito de trabajo, mediante una imagen novedosa y al mismo tiempo elegante y serena; y además, dada su labor profesional, requerían numerosos espacios diferenciados e independientes.

Un hándicap de partida importante fue el propio continente del espacio: este workspace se ubica en un clásico edificio del segundo ensanche pamplonés, y por ende, su geometría perimetral es muy compleja; aparecen, además, grandes pilares y vigas de hormigón en diversos puntos, como retazos permanentes de la antigua preexistencia. A fin de cuentas, el único modo de organizar los distintos espacios del programa en un continente cuyo perímetro es tan quebrado, y cuyo interior cuenta con tales fragmentos de la estructura del edificio, era recurriendo a formas orgánicas; formas que, por otro lado, encajaban muy bien con la identidad joven y dinámica de la empresa.

Siempre empleando como referencias los proyectos de Alvar Aalto y las obras plásticas de Jean Arp, se crearon unas geometrías y cuerpos que, flotando en el espacio, producían distintos ámbitos: algunas dependencias, las más privadas, se establecen en el interior de tales cuerpos; y otras, las más públicas, se emplazan en los espacios abiertos que quedan entre ellos. Así, el ámbito de trabajo de los miembros de Oniria es un espacio abierto y colaborativo, mientras que distintas salas de entrevistas y despachos se entienden como espacios más privados y pequeños; todos ellos, siempre, con un ambiente interior muy cuidado.

Los materiales buscan potenciar la sinuosidad y suavidad de las formas: se recurre a la madera, a elementos textiles o a superficies tersas y blancas para los cuerpos curvos; y a morteros de arcilla, de marcado aspecto terroso, para el perímetro exterior. El resultado es un espacio de trabajo singular y muy contemporáneo, en cierto modo onírico, que aporta siempre una sensación de serenidad y suavidad para los trabajadores.

El mobiliario y la sobria decoración interior persiguen idénticas intenciones: sus colores -verdes, cremas, grises, azules suaves- complementan la sensación terrosa del mortero de arcilla de la fachada o la sensación calidez de la madera; y sus formas sinuosas –las sillas y sillones de los Eames, la mesa Gueridon de Prouvé o las sillas Belleville de los Bouroullec- dialogan perfectamente con las curvas y concavidades del espacio. Aparecen además, puntos singulares como si fueran pequeñas notas de sorpresa en el interior: el mostrador colgante, ejecutado con acero inoxidable rallado, o una puerta pivotante de tramex lacado al color del mortero de arcilla.

En definitiva, este workspace es un espacio de trabajo, y de vida, donde formas, materiales, colores, y mobiliario buscan generar un ambiente muy particular y novedoso; idóneo, creemos, para quien lo ha promovido: Oniria Consulting.